EL Candil
Cuando uno toca en la puerta
No sabe lo que le espera en ese
pequeño sitio que se esconde tras
un bodeguita andaluza.
Cancerbero te abre la puerta
te mira de arriba a bajo,
eres tú, pasa.
Anoche, tras visitar una fiesta inn
de Marbella, pronunciado con sonido gutural.
Regresé.
Lo echaba de menos, Dios. Al principio
mientras te vas acostumbrando a la oscuridad
no ves nada. Solo multitud.
Luego poco a poco te das cuenta.
Por favor, he caido en el infierno de Dante.
Yo estaba en el cielo, ¿qué hago aquí?.
Pero te quedas, no sabes por qué, pero te atrapa.
¿Las copas? A 6 euros, te las tendrían que regalar.
¿La música? No, por dios.
¿Las Tias? Tercera division regional. ¿Encontraré a mi fea?
Es esa connotación de antro, oscuro y humeante
donde lo que haces se pierde en el baul de la madrugada
y no sale. No ha pasado.
Cuando abren la puerta de madera que te conduce al mundo real
Pierdes la memoria.
Te reconoces, has vuelto pero no sabes donde has estado.
El Candil, Nuestro infierno en San Pedro.
Volveremos a vernos.
No sabe lo que le espera en ese
pequeño sitio que se esconde tras
un bodeguita andaluza.
Cancerbero te abre la puerta
te mira de arriba a bajo,
eres tú, pasa.
Anoche, tras visitar una fiesta inn
de Marbella, pronunciado con sonido gutural.
Regresé.
Lo echaba de menos, Dios. Al principio
mientras te vas acostumbrando a la oscuridad
no ves nada. Solo multitud.
Luego poco a poco te das cuenta.
Por favor, he caido en el infierno de Dante.
Yo estaba en el cielo, ¿qué hago aquí?.
Pero te quedas, no sabes por qué, pero te atrapa.
¿Las copas? A 6 euros, te las tendrían que regalar.
¿La música? No, por dios.
¿Las Tias? Tercera division regional. ¿Encontraré a mi fea?
Es esa connotación de antro, oscuro y humeante
donde lo que haces se pierde en el baul de la madrugada
y no sale. No ha pasado.
Cuando abren la puerta de madera que te conduce al mundo real
Pierdes la memoria.
Te reconoces, has vuelto pero no sabes donde has estado.
El Candil, Nuestro infierno en San Pedro.
Volveremos a vernos.
