EN UN LUGAR DE MI RETIRO
Silvidos
Susurros del aire gélido
de media tarde.
Aún se pueden oir esas camapanillas,
ya no están
pero suenan como pica el brazo fantasma de un mutilado.
Qué grande me sentía,
cuando un monarca agradecía mi sombra,
mientras una trucha caía en sus redes.
Eran otros tiempos sin duda.
Ahora la gente pasa por aquí sudorosa
y no me ve.
Majestuoso tengo que mover mis manos
para que un aprendiz de pintor
me trace con dos gotas de verde y una de marrón,
además lo más que pescaría un Rey aquí sería un china.
Soy el ciprés más alto del estanque de las campanillas
y envejezco en un pequeño rincon de mi retiro.
Si alguna vez pasas por aquí,
acuerdate de mi.
Susurros del aire gélido
de media tarde.
Aún se pueden oir esas camapanillas,
ya no están
pero suenan como pica el brazo fantasma de un mutilado.
Qué grande me sentía,
cuando un monarca agradecía mi sombra,
mientras una trucha caía en sus redes.
Eran otros tiempos sin duda.
Ahora la gente pasa por aquí sudorosa
y no me ve.
Majestuoso tengo que mover mis manos
para que un aprendiz de pintor
me trace con dos gotas de verde y una de marrón,
además lo más que pescaría un Rey aquí sería un china.
Soy el ciprés más alto del estanque de las campanillas
y envejezco en un pequeño rincon de mi retiro.
Si alguna vez pasas por aquí,
acuerdate de mi.

1 Comments:
Bonita prosa poética, sigue escribiendo.
Publicar un comentario
<< Home