El canto de la oreja
Cuando uno llega a Zahara de los Atunes
ve luz, mucha luz, aunque esté nublado,
aunque sea de noche,
parece como si un alumbrado constante
la iluminara, para alegrar los corazones
ennegrecidos por el hollín.
Gafas de sol imprescindibles.
Un quiosquillo y ya cayó la primera cerveza.
La cerveza tb sabe distina. Sabe a pueblo, a sal,
se une su sabor al ruido constante del mar,
como si en una caracola te hubieras sumergido.
Luego hotel, playa, rones vespertinos,
pescadito en un chiringuito,
donde nos enteramos de la diferencia entre
Barbate y Zahara, de la efusividad de los italianos,
de una rara enfermedad que te distrofia las articulaciones,
pasaba desapercibidad.
Amarillos bajo la luz de la luna en submarino,
feas que parecen guapas,peluqueras cariñosas,
risas nocturnas, reflexiones, llamadas inesperadas
que te alegran.
Me acosté y me levanté,
borracho pero feliz,
Que luz, que calor, que mar.
Atún y chocolate antes de irme
con el canto de las orejas quemados
por no hacer caso a mi hermano,
pero con una energía que más quisieran
las energiaizer.
Gracias pueblecito andaluz
hippy y pijo al la vez
playa y montaña
luz y oscuridad noctámbula
Volveré.
ve luz, mucha luz, aunque esté nublado,
aunque sea de noche,
parece como si un alumbrado constante
la iluminara, para alegrar los corazones
ennegrecidos por el hollín.
Gafas de sol imprescindibles.
Un quiosquillo y ya cayó la primera cerveza.
La cerveza tb sabe distina. Sabe a pueblo, a sal,
se une su sabor al ruido constante del mar,
como si en una caracola te hubieras sumergido.
Luego hotel, playa, rones vespertinos,
pescadito en un chiringuito,
donde nos enteramos de la diferencia entre
Barbate y Zahara, de la efusividad de los italianos,
de una rara enfermedad que te distrofia las articulaciones,
pasaba desapercibidad.
Amarillos bajo la luz de la luna en submarino,
feas que parecen guapas,peluqueras cariñosas,
risas nocturnas, reflexiones, llamadas inesperadas
que te alegran.
Me acosté y me levanté,
borracho pero feliz,
Que luz, que calor, que mar.
Atún y chocolate antes de irme
con el canto de las orejas quemados
por no hacer caso a mi hermano,
pero con una energía que más quisieran
las energiaizer.
Gracias pueblecito andaluz
hippy y pijo al la vez
playa y montaña
luz y oscuridad noctámbula
Volveré.
